El hábito de la lectura - cómo desarrollarlo

Uno creería que todo universitario, todo profesional, tendría el hábito de lectura, leyendo una hora o más cada día, pero las estadísticas muestran lo contrario, por lo menos en Guatemala. Pero no es problema sin solución. ¿Cómo está tu hábito de lectura? ¿Quieres desarrollarlo más? Se ha comprobado que la característica principal de un escritor es su hábito de lectura. Las personas que leen poco difícilmente llegan a ser escritores.

ESTADÍSTICAS DE UNIVERSITARIOS GUATEMALTECOS:

Según una encuesta que realicé en el 2007, un 38% de los universitarios leen de 1 a 5 libros por año; un 53% leen de 6 a 20 libros por año, y un 9% leen más de 21 libros por año. ¿En cuál grupo estás tú? ¿En cuál grupo estoy yo? Según la misma encuesta, un 12% leen 15 minutos diarios, 40% leen de 30-45 minutos diarios, 39% leen 1-2 horas diarias, y un 9% leen más de 3 horas diarias. Y una estadística más: Un 86% leen para aprender, 49% leen para estudiar, y 30% leen por placer. Al preguntar a los universitarios si les agrada la lectura, 26% dijeron “poco” o “regular”, 33% dijeron “bastante” y 41% dijeron “mucho.” ¿En cuál grupo estás?

CÓMO DESARROLLAR EL HÁBITO DE LA LECTURA

  1. Creer que la lectura es una actividad agradable, placentera, y no una tarea pesada y aburrida. Muchos asocian la lectura con castigo y la evitan, sin darse cuenta de todo lo que pierden. Un libro puede llevar al lector a horizontes nuevos y aprendizajes muy satisfactorios.
  2. Definir un espacio diario en la agenda para leer. Con 10-15 minutos durante el almuerzo, y 10-15 minutos antes de dormir, ya es un buen comienzo. Y luego asignar dos períodos de 30 minutos.
  3. Buscar un lugar de quietud con un mínimo de interrupciones o distracciones. Necesitas una silla cómoda, y suficiente luz.
  4. Llevar un libro siempre con uno. Uno nunca sabe cuándo habrá cola en el banco, o una espera para un cliente, o espera en una clínica médica. Es una excelente manera de pasar el tiempo.
  5. Proponer una meta anual de lectura, por ejemplo, de leer 50 libros, que serían un libro por semana. ¿Imposible? Intente con dos libros al mes. Hacer una lista de los libros que deseas leer este año. Tus amigos pueden sugerir títulos, incluso, pueden prestarte libros. Anotar la fecha cuando inicias la lectura y cuando terminas.
  6. Leer con tus hijos cada día. Ayuda a crear el hábito de lectura en ellos y les ayudará a ser exitosos en la vida, al mismo tiempo que desarrollas el hábito de lectura en tu vida.
  7. Visitar mensualmente librerías de libros usados. En lo personal, visito el “Browsery” de Union Church (Plazuela España, Zona 9) y en media hora encuentro de cinco a diez libros de mi interés.
  8. Visitar cada semana una biblioteca. Habrá mayor diversidad de temas y más quietud para leer allí mismo. El bibliotecario te puede ayudar a encontrar temas valiosos. ¿Has visitado la Biblioteca Doctor Emilio Antonio Núñez? Queda en la 4ª Avenida 9-66, Zona 1 y tiene 13,000 volúmenes para escoger…
  9. Escoger libros cuyos temas te interesan, te atraen. Si empiezas a leer un libro y ves que es aburrido, mejor descartarlo y escoger otro.
  10. Incluir comentarios de tus lecturas en Face Book, en tu blog, o tu red de contactos electrónicos.
  11. Considerar el formato del libro. El tamaño de Font afecta mucho si la lectura será pesado o agradable, además el largo de los párrafos. Los libros de “bolsillo” tienden a tener la letra más pequeña que libros de tapa dura, y cuestan más leer.
  12. Encontrar un libro, quizás un clásico, en el Internet, y leer 20 minutos diarios, anotando los capítulos leídos para retomar la lectura mañana. Yo gocé leyendo dos novelas históricas de Charles Dickens de esta manera.

QUÉ HACER SI ESTÁS OBLIGADO A LEER UN LIBRO “PESADO”

  1. Dividir el “sufrimiento” en cuotas. Si el libro tiene 300 páginas y lo tienes que leer en una quincena, considerar leer  30 páginas por día, anotando la hora cuando empiezas a leer, las páginas leídas, y la hora cuando dejas de leer. Y tomar notas cada día.
  2. La disciplina personal es lo que funciona en este caso, el definir una cuota diaria, o un tiempo diario, y cumplirlo con esmero. Muchas veces un libro “liviano” y fácil para leer trae poco beneficio, mientras que un libro “pesado” puede alimentar el alma con sustancia de valor.
  3. Ser creativo para evitar la monotonía. Por ejemplo, leer en voz alta algunos pasajes interesantes, quizás grabarlos, para luego oírlos. Pedir que alguien te lea en voz alta algunas páginas. En lo personal me agrada subrayar algún concepto de cada página, por eso prefiero comprar el libro para poderlo hacer.  

EJERCICIO:

1. ¿Cuáles libros has leído que te impactaron, te bendijeron, o te ayudaron mucho en tu vida personal? Anotar 3-5 libros y considerar porqué fueron positivos en tu vida.
2. ¿Cuáles problemas has enfrentado que impiden desarrollar el hábito de lectura en tu vida? ¿Son situaciones que puedes modificar? Si puedes vencer esos problemas, tu vida intelectual crecerá notablemente a través de la lectura.   
3. Anotar metas concretas para desarrollar el hábito de lectura este año. Recordemos que el que sabe leer y no lee, es peor que el que no sabe leer.

Isaías 29:12 “…Lee ahora esto; él dirá: No sé leer.”

Por Licda. Martha Saint de Berberian